¿QUÉ ES LA INTELIGENCIA EMOCIONAL?

La inteligencia emocional no es más que la habilidad de identificar, expresar y controlar emociones. Y por supuesto se entrena.

Mientras nuestros hijos y nuestras hijas sean pequeños, es probable que necesiten nuestra ayuda para ver más allá del problema inmediato que les ocupa, pero dar valor a lo que sienten y ayudarles a entender, expresarse y lidiar con ello les hará ir desarrollando la capacidad de reponerse sin nuestra ayuda.
Entonces nosotros podremos permanecer en un segundo plano y limitarnos a ser respaldo y apoyo incondicional.

Pero, ¿Cómo lo hago? ¿Cuándo empiezo?¿Cómo puedo evitar que sufra? ¿Dónde están los límites para expresar una emoción? ¿Cómo acompaño sin intervenir en exceso?

Estas son preguntas frecuentes a las que no podemos responder con rotundidad.
Cada ser humano y cada familia es diferente, habrá a quienes os funcione algo a la primera y a quienes eso mismo no vaya a funcionaros nunca.
Tratad de saliros de vosotros y vosotras mismas, de lo que necesitáis que suceda y prestad atención a sus señales.
Acompañadles con respeto y empatía sumados a la experiencia de la vida que como adultos y adultas ya tenéis.
Y si además, os apetece probar con estos 4 consejos, adelante.

1. Poner nombre a la emoción
Para comprender algo, primero necesitamos conocer el lenguaje a través del cual poder identificarlo. Los cuentos son una magnífica herramienta que os puede ayudar a guiar a vuestros hijos e hijas por el camino del amplio rango de emociones de los seres humanos y a encontrar palabras para describirlas.
¿Cómo una emoción se podría sentir? caliente, temblorosa, sudorosa… ¿cómo podría sonar? fuerte, suave, crujiente…o ¿cómo sería si pudiésemos verla? color rojo intenso, pálida, oscura…
Pongámosle nombre también a lo que esa emoción les hace sentir, ganas de llorar, de reír, de gritar, de abrazar, de estar solo/a o esconderse…
Nosotras aconsejamos no clasificarlas en negativas/positivas, todas las emociones son validas y si las descubren sin connotaciones  les será más fácil convivir con ellas.

2. Animarles a aceptarlas y expresarlas.
El siguiente paso sería ayudarles a entender que es normal sentir lo que sienten y que es bueno hablar de ello.
Podéis empezar verbalizándolo vosotros y animándoles a que lo hagan ellos a medida que vayan siendo capaces.
Por ejemplo: “Veo que estás muy enfadado/a y te entiendo, yo también sentiría rabia si me hubiese pasado eso” o “Entiendo que estás triste y no pasa nada por llorar, te ayudará a sentirte mejor”.
Es muy positivo que los adultos verbalicéis también delante de ellos las emociones que os invaden y los que os hacen sentir, les tranquilizará escuchar que lo que vosotros sentís es exactamente lo mismo que ellos sienten a veces. Así no se sentirán extraños y se lo tomarán como una invitación a hacer lo que ven.

3. Demostrar que damos valor a lo que sienten.
Demostrar a nuestros hijos e hijas que nos preocupamos por ellos y por las cosas que les suceden es importante. A veces solo necesitan saber que estamos escuchando o que permanecemos junto a ellos acompañando un momento de rabia o tristeza. Debemos hacerlo incluso cuando no podemos ayudarles o cuando no estamos de acuerdo con su postura.

4. Crear una “Caja de herramientas”
Por último, debemos ofrecerles herramientas para expresar sus emociones sin dañar a los demás ni dañarse a sí mismos.
Equiparles con un set de herramientas que les permita gestionar lo que sienten de diferentes maneras que no hieran ni perjudiquen a nadie. A través del arte, la escritura (si son más mayores), de la música y el baile, de la actividad física (correr, saltar, botar una pelota) o simplemente buscando la tranquilidad de un lugar seguro al que acudir a resguardarse.

Como todo en la crianza de nuestros hijos y nuestras hijas, el manejo de las emociones es una carrera de fondo, así que ánimo y a sentir, que es muy sano.

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar